Música en las fronteras

Proyecto de gran relevancia de la Fundación Nacional Batuta (FNB) es Música en las fronteras, financiado por la Cancillería colombiana en el marco del Plan Fronteras para la Prosperidad (PFP), fue creado con el fin de mejorar la calidad de vida de los habitantes de las poblaciones asentadas en las zonas fronterizas del país.

Este plan “busca mejorar la capacidad institucional, respondiendo de manera estratégica, integral, adecuada y oportuna a los retos que se presentan diariamente en las regiones fronterizas. El PFP busca impulsar y apoyar el desarrollo social y económico de las poblaciones en las fronteras terrestres y marítimas del país, mediante la generación de oportunidades económicas e inclusión social, fortaleciendo a su vez la integración con los países vecinos. Con lo anterior, se busca disminuir la brecha que existe en materia económica y social entre las zonas de fronteras y el resto del país, permitiéndoles una dinámica propia y fortalecida”.

De la mano de la Cancillería y con el apoyo de las gobernaciones y alcaldías, la FNB diseñó un programa de formación musical en grupo -ensambles y orquestas de cuerdas- para los habitantes de las fronteras colombianas. Mediante esta intervención, 2.129 NNAJ de 15 municipios en 15 centros musicales ubicados en 10 departamentos asisten semanalmente a clases de formación musical y conforman 3 ensambles y 11 agrupaciones sinfónicas. Este programa va dirigido a niños, niñas y adolescentes entre los siete y 22 años de edad.

Para este programa, el trabajo se desarrolla con grupos de 114 estudiantes, quienes trabajan con instrumentos de cuerdas (altas y bajas), vientos (metales y maderas) y percusión. Cada estudiante asiste al programa durante 11 horas a la semana repartidas en clases de instrumento, ensayo por filas, ensayo por sección y ensayo general. También se puede desarrollar este programa con un grupo de 80 estudiantes que conforman una orquesta de cuerdas.

En clases colectivas, los estudiantes desarrollan habilidades requeridas para la interpretación del instrumento seleccionado, integran una orquesta y, una vez allí, en trabajos de fila (ensayo de instrumentos iguales), seccionales (ensayo de instrumentos similares) y generales (todos los instrumentos de la orquesta), perfeccionan su saber y desempeño instrumental, tanto individual como colectivo, partiendo de los retos e insumos técnicos y expresivos que el repertorio propone y provee. Es decir, la música es quien enseña y la orquesta es el medio.

Como un componente adicional del proyecto Música en las fronteras, la FNB ha buscado la consolidación de orquestas infantiles y juveniles en zonas de frontera de especial relevancia para el país. En este sentido y gracias al apoyo permanente de entidades de cooperación internacional como la UNESCO, la SEGIB y la CAF, ha habido un intercambio permanente entre niños y niñas de los procesos orquestales en la frontera con Venezuela (en los municipios fronterizos de Paraguachón-Cúcuta-Villa del Rosario-Arauca) y en la frontera con Ecuador (Ipiales-Tulcán). En esta frontera se creó la Orquesta Binacional Tricolor cuyo centro musical funciona en el Puente de Rumichaca y sus conciertos se ofrecen en ambos lados del punto fronterizo y en las ciudades capitales de Colombia y Ecuador.