Batubebés del Caribe colombiano
Como un proyecto para la atención de la primera infancia en situación de vulnerabilidad, la Fundación Nacional Batuta (FNB) diseñó, de la mano del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Fundación Mario Santo Domingo y la Fundación Carulla, este programa de estimulación musical para los niños más pequeños, atendidos en los Centros musicales ubicados en los jardines infantiles aeioTÚ de las ciudadelas Villas de San Pablo (Barranquilla), Ciudad Bicentenario (Cartagena) y en el jardín de Cristo Rey (Santa Marta).

Mediante el proyecto Batubebés en el Caribe colombiano, la FNB atiende un promedio anual de 846 niños y niñas entre los 2 y 5 años de edad. En este proyecto, los beneficiarios tienen la posibilidad de entrar en contacto con el mundo de la música desde muy temprana edad a través de experiencias en el aula caracterizadas por el dinamismo, color y juego, guiadas por profesores especializados en la materia.

De esta manera estimulan aspectos como: expresión, afectividad, autoestima, creatividad, lenguaje, lateralidad, disociación, pulso, rítmica corporal, el oído interno -entre otros- y se desarrollan las capacidades, habilidades y potencialidades afectivas, comunicativas y cognitivas de los niños y niñas en la fase de iniciación musical.

En la segunda fase del proyecto -Transición musical, niños y niñas entre cuatro y seis años de edad- se estimula el desarrollo motriz, rítmico, auditivo y del lenguaje con énfasis en el contacto con las canciones y los instrumentos del set Orff. La intensidad horaria semanal de este programa es de 1.5 horas. El contacto con la música desde una temprana edad posibilita el óptimo desarrollo de las habilidades del niño durante su crecimiento. La práctica musical semanal, el contacto afectivo con las canciones y la posibilidad de expresarse por medio del sonido resultan para los niños en estas edades, una posibilidad ilimitada de aprendizajes diversos.

Como parte del proceso pedagógico, en el programa de Batubebés se trabaja con los niños la “Orquesta de colores”, que contribuye en los aprendizajes de los niños que quieran continuar con los procesos de iniciación musical y procesos sinfónicos.

La “Orquesta de colores” prepara a los niños y niñas para tocar instrumentos de cuerda frotada, es decir al proceso de aprendizaje sobre el violín, la viola, el violonchelo o el contrabajo. Esta metodología se realiza mediante una serie de pasos muy pequeños pero significativos, que permiten desarrollar a través de los instrumentos de cartón, el sentido natural de exploración y experimentación de los niños y niñas. Este proceso es realizado por un maestro en música, como parte de la sesión semanal del programa de transición musical, en grupos de 12 niños, en edades entre cuatro a cinco años.