Niña Batuta, es contrabajista de Orquesta Mariinsky de San Petersburgo

Bogotá, Abril de 2015. Hace algunas semanas la colombiana Ángela Contreras, fue seleccionada como miembro de la Orquesta Mariinsky de San Petersburgo. Ángela inició su carrera como músico en la Fundación Nacional Batuta y fue aceptada en esta prestigiosa orquesta no sólo como la primera Latinoamericana, sino como la primera integrante no rusa. Hoy Ángela, describe su historia por la Fundación Batuta así:

“¿Qué doctor en el mundo podría dar la receta para lo que tenemos que hacer en la vida? Es la pregunta que me he hecho siempre.

Soy Ángela Contreras, tengo ahora 28 años y nunca de niña imaginé que mi vida sería lo que es ahora. Vengo de un hogar donde no hay músicos, el acercamiento más grande era una guitarra y un requinto colgados de la pared y la insistencia de mi mamá de escuchar los programas de música clásica de la “Radiodifusora Nacional”. Fui una niña juiciosa, me encantaban las matemáticas y algunos decían que tenía algún talento para dibujar así que la familia apostaba mucho a que yo sería arquitecta o al menos, esa fue la idea por años, hasta que yo dije que quería ser astronauta.

Como pueden imaginar…, nada de esto paso. Cuando tuve 10 años, por azares de la vida me llevaron a un salón pequeño donde había muchos instrumentos en estantes, una profesora (Maria Cristina Rivera) sonriendo tratando de arreglar una mesa y un aviso que decía “Fundación Batuta inscripciones abiertas”. Es así como comenzó la mejor aventura de mi vida. Empecé como todos en una pre orquesta cantando bambucos y tocando la tambora en las cumbias. Estudié percusión y finalmente me “reclutaron” para tocar el contrabajo con la excusa de que era alta…

¡! Me encantaría poder mostrar la cara de emoción y terror de mi mamá cuando vio el instrumento que decidí tocar. Un poco tiempo después la profe brava de Batuta Fontibón (Marta Sofia Rivera) me invitó a tocar el contrabajo con la preorquesta Allegro, grupo con el que toqué por muchos años y en el que aún de vez en cuando me dan permiso de tocar. La casa de Batuta Fontibón se convirtió en mi casa. La profe sonriente del primer día y la profe que ya no era brava se convirtieron en mi segunda familia, y yo olvidé por completo los números.

Decidí a los 16 años que mi vida fuera la música. Fui al conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia por 8 años, he sido muy juiciosa y muy constante… ese es el secreto en la música. Gané algunos concursos, he tocado en muchas orquestas y también he sido solista… y porque no confesarlo… gracias a que aprendí a tocar todo tipo de música, toqué para todo tipo de eventos remunerados, así compré mi primer carro al que ninguno de mis amigos quería subirse. He viajado por muchos países y sobre todo, he conocido personas maravillosas, profesores que me han animado siempre, amigos de clases y compañeros de chisgas…amigos para toda la vida.

Esa es la feliz receta de vida que he tenido gracias a haber encontrado ese saloncito en Fontibón, y la que a los 28 años me dio mi grado de maestra en contrabajo en “The juilliard school of music” y la que me tiene escribiendo este articulo desde un avión volviendo de Japón después de participar en el “Pacific music festival”.Angela Contreras Reyes”

Su profesora, Martha Sofia Rivera, hoy Coordinadora Nacional de Preorquestas y Coros en la Fundación Nacional Batuta recuerda que Ángela escribió, hace dos años esta breve nota para un periódico virtual que se hacía en Batuta. “El 13 de Octubre de 2013 era domingo, la Orquesta del Teatro Mariinsky de San Petesburgo Tocaba en New Jersey, contactaron a Valery Gergiev director de esta orquesta para que él la escuchara. En el intermedio del concierto tocó para toda la Orquesta el 1º Movimiento del Concierto para contrabajo de Bottesini, Gergiev le pidió que se uniera a la orquesta para la segunda parte del concierto ese mismo domingo, Tocaban la Consagración de la Primavera, muerta de pánico y de emoción tocó… al finalizar el concierto fue invitada a quedarse en la Orquesta y a mudarse a San Petesburgo.

Pasó más de un año haciendo visa y papeles, para ser aceptada no sólo como la primera Latinoamericana, sino como la primera integrante no rusa.” La presidenta de la Fundación Nacional Batuta, Maria Claudia Parias, felicitó a la colombiana y expresa “como mujer y como colombiana, me llena de orgullo que hayas alcanzado esta meta. Batuta es y será siempre tu casa y tú, un referente para los 40 niños y niñas que quieren seguir tu camino.”
La Fundación Nacional Batuta celebra con orgullo este logro de Ángela Contreras quien hace parte la gran cantidad de historias de niños y niñas que han transformado su vida por medio de la música.

Para mayor información favor contactar a:
Julieth Cortés Estupiñan
Coordinadora de Comunicaciones
(1) 744 95 10 o 318 775 68 32

Andrés Rincón Maldonado
Periodista
(1) 744 95 10 o 304 635 38 22

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