Yo cuando grande quiero ser…

Lilian tiene 12 años y nunca había estado en un museo, esto era fácil de deducir al ver su cara de alegría y sorpresa cuando tropezaba con animales disecados, fósiles de dinosaurios y criaturas que probablemente ni sabía que existían. El quererlo saber todo, la delataba y la llevaba a preguntar cada 10 segundos, ¿Qué es esto?, ¿Cuánto pesa?, ¿En dónde vive?, además era quien más repetía cuando escuchaba al guía del recorrido hacer una afirmación, ¿Por qué?

Lilian hace parte del centro musical Batuta Comuna 4 de Soacha – Cundinamarca, que beneficia a 140 niños, niñas y adolescentes con el programa Música para la Reconciliación de la Fundación Nacional Batuta financiado actualmente por el Ministerio de Cultura, el cual brinda una atención musical y psicosocial a víctimas del conflicto armado o en situación de vulnerabilidad.

Luis Miguel Medina y Nathalie Vargas practicantes de Trabajo Social de la universidad La Salle en los centros musicales Batuta Comuna 4 y Compartir respectivamente, en compañía de Alejandra Benítez Profesional De Gestión Social de Batuta fue el equipo que hizo posible esta salida los días 7 y 8 de abril, que tenía como objetivo crear conciencia en los adolescentes entre 12 y 17 años participes de los programas musicales de la fundación sobre sus proyectos de vida.

Al final del recorrido cada uno de los adolescentes debía escribir un texto donde respondiera: ¿Qué quiero ser cuando grande?, hubo repuestas llamativas como la de querer ser un rapero que toca el violín, hasta la de ser medica forense sin saber de qué se trata, pero esto no importaba, porque como explica Luis Miguel “En esencia lo que queremos es motivarlos a soñar, porque para los sueños no hay límites, sí lo sueñas lo puedes cumplir”

Este semestre fueron 40 jóvenes los que tuvieron la oportunidad de conocer el museo de la universidad La Salle, quienes al final del primer semestre del 2015 darán a conocer un libro hecho con sus familias que contará sus proyectos vidas, pero sobre todo será un material lleno de ilusiones, anhelos y sueños de los próximos doctores, veterinarios, chefs, forenses, deportistas, biólogos y músicos de Colombia.

Por: Andrés Rincón Maldonado 

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