Avances de las políticas culturales colombianas sobre la iniciación musical para niños y niñas

Tipo de documento: Tesis de especialización

Año: 2018

País: Colombia


Europa y Norteamérica se encuentran a la vanguardia en lo que a desarrollo musical, orquestas sinfónicas, instrumentistas, directores e intérpretes actuales de música clásica y de otros géneros se refiere; basta con observar el ranking que la revista Gramophone (2009) presenta sobre las 20 mejores orquestas sinfónicas del mundo, en donde Estados Unidos sobresale con 7 orquestas y Alemania con 4, seguidos de Rusia con 3 orquestas. 

Respecto a esta hegemonía, González (2009) afirma:

Al final, la lista de las grandes orquestas sinfónicas del globo es parecida a la que puede hacerse con los grandes equipos de fútbol: en resumidas cuentas siempre son los mismos, una docena que dependiendo de la época está más arriba o un poco más abajo. Así, las grandes formaciones orquestales son más o menos las  mismas desde hace aproximadamente cincuenta o sesenta años. Por Europa siempre figuran las filarmónicas de Berlín y Viena, la Sinfónica de Londres y la Royal Concertgebouw Orchestra de Ámsterdam. Por los EE. UU. las sinfónica de Boston, Chicago y Cleveland, más la sempiterna Filarmónica de Nueva York. El resto de puestos cambian según los dineros, talentos, posibilidades y demás circunstancias que coincidan en una determinada formación (párr. 7).

De igual manera si se observa hacia las listas de los grandes intérpretes (tenores o sopranos) se encontrará que la tendencia vanguardista de Estados Unidos y Europa se mantiene.

Este posicionamiento no es casualidad, sino que es el resultado de un proceso cultural iniciado desde los primeros años de vida de la mayoría de sus habitantes. En la Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo sobre competencias clave para el aprendizaje a lo largo de la vida presentado por la Comisión de las Comunidades Europeas, “la expresión cultural aparece reflejada como una de las ocho competencias clave necesarias para el aprendizaje a lo largo de la vida” (Rodríguez & García, 2010, p. 5).

Por su parte, en Latinoamérica una región con un sistema educativo donde no existe un discurso dominante o dominado, sino que se da un desarrollo desigual y combinado (Hemsy, 2000), se están cosechando frutos de procesos, en algunos casos de más de tres décadas, en otros de dos décadas y los más recientes de la última década. Si bien estos frutos no tienen impacto a un nivel de ranking mundial, los esfuerzos en cuanto a: desarrollo musical, orquestas sinfónicas, instrumentistas, directores e intérpretes actuales de música clásica, apenas se perciben en el ámbito internacional, aunque es de notar, eso sí, que los esfuerzos al interior de cada país han sido y están siendo trascendentes.

Es una característica que los esfuerzos en lo que a desarrollo musical se refiere, se materializan en proyectos a través de fundaciones, como lo es el caso de Venezuela, Argentina y Colombia. Así por ejemplo, en Venezuela se cuenta con un proceso iniciado, según Fundamusical (2016), a mediados de la década de los 70, ante lo cual declara:

        El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es una         obra social y cultural del Estado venezolano. También conocido como El Sistema, fue         concebido y fundado en 1975 por el maestro y músico venezolano José Antonio Abreu         para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través         de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de organización social y de         desarrollo humanístico (párr. 1).

El sistema nacional de orquestas preescolares, infantiles y juveniles está contribuyendo en gran medida a construir, en el espacio público, una imagen del músico venezolano exitosa, una carrera profesional como posibilidad, con estatus y reconocimiento social; un modelo y oportunidad a seguir para las juventudes venezolanas.

Se están creando, así mismo, nuevos significados relacionados con la cultura del mérito, el esfuerzo, la constancia y la disciplina, como dignos caminos que conducen hacia una Venezuela mejor (párr. 5).

Sin duda alguna, que este Sistema ha servido como punto de referencia para la región, inclusive, como lo es el caso, en Argentina se han propuesto seguir el modelo, adaptándolo a su propio contexto y logrando el apoyo venezolano.

De esta manera, en la Argentina se encuentra la Fundación Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Argentina, la cual, de acuerdo con Soijar (2016), ésta se inició en el año 2005 gracias a María Valeria Atela y con el apoyo del Maestro Abreu; Soijar resalta que:

En la última década, miles de niños, adolescentes y jóvenes se formaron y forman      artística y humanamente integrando orquestas en distintos puntos de nuestro país.

En estos espacios los niños y jóvenes, en su mayoría provenientes de hogares y sectores de población en situación de vulnerabilidad social, encuentran un lugar y una oportunidad para aprender música instrumental-orquestal, en un proceso de integración que contribuye favorablemente en la personalidad de sus integrantes, promoviendo actitudes positivas como la confianza en sus posibilidades, disciplina, perseverancia y respeto hacia los demás y el proyecto común.

Muchos jóvenes formados en este Sistema, están alcanzando o han alcanzado un nivel profesional y han elegido continuar con este maravilloso arte como forma de vida y como resultado del trabajo diario en sus núcleos de origen. La participación en los Festivales, encuentros y capacitaciones del Sistema los ha enriquecido enormemente mediante la interacción con sus pares y maestros, transformándolos incluso a muchos de ellos en multiplicadores de su experiencia en su respectiva región (párr. 1-3).

Se espera, entonces, que en Argentina, el Sistema continúe creciendo y consolidándose, ante lo cual obtendrá resultados coherentes con sus avances y significativos al convertirse en proyectos de vida para sus participantes.

Ahora bien, en el contexto colombiano, el crecimiento o despertar en cuanto a producciones artísticas y desarrollo de sus orquestas sinfónicas, se inicia con la organización de la Fundación Nacional Batuta. Según Batuta (2016) su creación data como sigue:

La Fundación Nacional Batuta fue creada en 1991 por iniciativa del Gobierno Nacional en alianza con la empresa privada. Ana Milena Muñoz de Gaviria, Primera Dama de la Nación en la época, lideró el proyecto que tuvo como modelo inspirador a El Sistema de Venezuela, gracias a la asesoría directa y el acompañamiento del maestro José Antonio Abreu.

El objetivo principal de los fundadores fue fortalecer e incrementar el disfrute, la práctica y la enseñanza de la música en el país y generar mayores oportunidades para el ejercicio de los derechos culturales de los niños y niñas colombianos (párr. 1, 2).

Otra iniciativa musical muy importante en Colombia es la Red de Escuelas de Música de Medellín, creada, según lo declara la Red de Escuelas de Música de Medellín (2016) como un programa de la Alcaldía, así:

La Red de Escuelas de Música de Medellín es un programa de la Alcaldía de Medellín, Colombia, creado mediante los Acuerdos Municipales 03 y 04 de 1996 y 072 de 1998, con el propósito fundamental de generar y fortalecer procesos de convivencia y cultura ciudadana mediante la formación de niñas, niños, y jóvenes a través del disfrute y aprendizaje de la música (párr. 1).

Como ha sido expuesto en los procesos anteriores, las iniciativas de formación musical han quedado en manos de fundaciones o sistemas, y aunque Colombia está avanzando hacia la definición de una política clara relacionada con la iniciación musical, “en la actualidad no existe información estadística oficial sobre los procesos desarrollados en las escuelas municipales de música, que permita el conocimiento general de los avances en las políticas del Plan Nacional de Música para la Convivencia” (Departamento Administrativo Nacional de Estadística, 2012-2013).

En este contexto, resulta difusa la identificación de las políticas culturales colombianas sobre la iniciación musical; mientras que, la responsabilidad por parte de los directivos de las instituciones educativas para realizar esta formación se ha volcado sobre otros entes.


*Texto extraído del documento original.

Lo invitamos a leer la investigación completa aquí

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