¿La cultura como recurso?. Estudios de caso en dos proyectos de orquestas juveniles con objetivos de inclusión social en la ciudad de Buenos Aires, Argentina

Tipo de documento: Artículo indexado

Año: 2016

País: Chile


Durante los últimos veinte años del siglo XX, y tomando como modelo el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, se propagaron en América Latina proyectos de orquestas infantiles y juveniles que se propusieron acercar la experiencia orquestal y la música académica a sectores de la población que, salvo excepciones puntuales, no habían tenido acceso a ellas.

Diversos organismos de cooperación y crédito internacional abonaron este proceso: la Organización de Estados Americanos (OEA) ha apoyado la formación de orquestas infantiles y juveniles en más de veinte países del continente, mientras que la UNESCO proclamó en 1995 la formación y consolidación de un Sistema Mundial de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles, otorgando de ese modo relevancia y prioridad mundial a proyectos de estas características.

En Argentina, las primeras orquestas infanto-juveniles para la formación musical de niños, niñas, adolescentes y jóvenes se crearon en el año 1998 en Chascomús, Bariloche y en la Ciudad de Buenos Aires; sin apoyo externo y a partir de acciones aisladas de entidades gubernamentales locales, organizaciones de la sociedad civil y/o de músicos independientes; todos inspirados en el modelo venezolano. A diecisiete años de esas experiencias el fenómeno se ha extendido y diversificado, y existen en nuestro país no menos de 80 orquestas infantiles y juveniles que ofrecen formación de modo gratuito, que involucran a más de 6.500 niños, niñas y jóvenes en al menos 15 provincias.

La extensión de programas de enseñanza artística en barrios populares con fines de integración social en diferentes partes del mundo debe leerse enmarcada en dos fenómenos sociales ocurridos durante las últimas décadas. El primero de ello es la centralidad que adquirió la focalización de la política social en los Estados otrora benefactores, focalización que emergió como resultado de profundos cambios en los modelos de acumulación en gran parte del mundo occidental (Repetto y Andrenacci, 2006). El segundo es la emergencia de un nuevo modo de concebir y gestionar la cultura, la cual se transforma en una herramienta o recurso mediante la cual se pueden (y deben) resolver problemas tanto económicos como sociales (Yúdice, 2002). 


*Texto extraído del documento original.

Lo invitamos a leer la investigación completa aquí.

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