Regresa Música en las fronteras: un escenario para la transformación social de Colombia

Gracias a las gestiones realizadas por el señor Canciller de la República, Carlos Holmes Trujillo, ante el Ministerio de Hacienda, daremos continuidad a Música en las fronteras, un proyecto que desde 2013, ha cambiado la geografía social de los confines del país, gracias al poder transformador de la música.   

En efecto, Música en las fronteras ha sido, en sus seis años de ejecución ininterrumpida, un proyecto que ha beneficiado a más de 10.200 niños, niñas, adolescentes y jóvenes mediante procesos de formación musical de excelencia en ensambles de iniciación, coros y orquestas sinfónicas, y que ha estado orientado al desarrollo integral de las comunidades vulnerables de las zonas fronterizas.

El proyecto Música en las fronteras se creó y consolidó en 14 centros musicales, en 14 municipios de nueve departamentos del país, con una inversión anual promedio de 1.900 millones de pesos por parte de la Cancillería, y de 500 millones de pesos de otros aliados en el territorio, entre los que se cuentan las gobernaciones de Norte de Santander, Arauca, Vichada y Nariño, las alcaldías de Ipiales, Tumaco, Agustín Codazzi, Cúcuta y Villa del Rosario y las empresas privadas Amerisur Resources y Chevron.

Para la reactivación del proyecto en 2019, las entidades territoriales también aportaron recursos que permitirán apoyar la continuidad del proyecto en el territorio. Tal es el caso de las gobernaciones de Norte de Santander y Vichada y las alcaldías de Los Patios, Cúcuta, Villa del Rosario e Ipiales, cuya inversión asciende a 235 millones. Por otra parte, y gracias a una decidida gestión conjunta entre la Cancillería y FNB, las empresas Ecopetrol, Terpel y Amerisur Resources aportaron 287 millones de pesos.

Beneficiarios


De la población anual atendida por Música en las fronteras -en promedio 1.900 niños, niñas, adolescentes y jóvenes-, 1.361 (68%) beneficiarios presentan condición de vulnerabilidad y 494 (25%) son víctimas del conflicto armado; en cuanto a los rangos de edades, 992 (50%) tienen entre 6 y 11 años, 911 (46%) entre 12 y 18 años de edad y 85 (4%) tiene más de 19 años; respecto a su etnia, 332 (17%) son afrocolombianos, 111 (6%) son indígenas, 1.529 (77%) son mestizos y 18 (1%) son raizales;  1.609 (81%) pertenecen al estrato socioeconómico uno; 278 (14%), al estrato dos; 95 (5%) al estrato tres.


El proyecto ha incluido, en el último año, a 96 beneficiarios extranjeros de los cuales, 60 son de Venezuela y los restantes, de Ecuador, Brasil y Perú. Los jóvenes venezolanos son acogidos en los programas de formación de Música en las fronteras en los municipios de Agustín Codazzi (Cesar), Maicao (La Guajira), Cúcuta/Villa del Rosario/Los Patios (Norte de Santander) y Puerto Carreño (Vichada).

Música en las fronteras ha generado, además, una interacción activa entre los niños y jóvenes de las zonas de frontera pues ha facilitado la creación de importantes orquestas binacionales, como la Orquesta Binacional Tricolor en la frontera colombo-ecuatoriana; la Orquesta Trinacional Amazónica en las fronteras amazónicas de Colombia, Perú y Brasil; y diversas orquestas binacionales en la frontera con Venezuela. La potencia de la música como factor de integración fronteriza se ha evidenciado, además, en los más de 60 conciertos de carácter regional que se han llevado a cabo entre 2013 y 2018. En este marco de acción, se destaca el concierto de la Orquesta Sinfónica Trinacional integrada por niños y jóvenes de Tulcán (Ecuador), Ipiales, Puerto Asís, Tumaco, Quibdó, (Colombia) y San Antonio del Táchira, San Cristóbal, Tavira y Capacho (Venezuela), el cual tuvo lugar en 2018, en el Teatro Zulima de Cúcuta, Norte de Santander.


Por otra parte, Música en las fronteras se ha convertido en una red que posibilita la movilidad de jóvenes beneficiarios quienes, gracias a la labor de Batuta, han podido integrarse a otros proyectos musicales de Colombia y el mundo. Varios de los integrantes del proyecto Música en las fronteras han participado en festivales y giras internacionales como la Via dei Concerti en Italia y el Proyecto 10 de Madrid. Así mismo, 25 adolescentes y jóvenes integraron la Orquesta Juvenil de América Latina que se conformó con niños de Brasil, Perú y Colombia, en septiembre de 2017, y algunos de sus beneficiarios hacen parte, desde 2018, del proyecto Talentos Batuta, una estrategia de la FNB cuyo objetivo es que, entre 2018 y 2021, 100 jóvenes que probablemente no tendrían acceso a la formación superior en música, provenientes de municipios alejados de las centralidades y de la concentración de oferta formativa, y de escasos recursos económicos, cuenten con acompañamiento técnico y apoyo financiero para acceder a la música como camino de vida.  


Mediante los procesos de formación, los niños, adolescentes y jóvenes del proyecto logran importantes avances en los desarrollos sociales e incorporan el lenguaje de la música a sus habilidades cognitivas. Así mismo, el proyecto ha promovido el desarrollo social en lo local, y ha convocado y articulado iniciativas de diversos actores territoriales, que promueven el encuentro entre saberes populares y académicos, y mejoran la calidad de vida de las poblaciones vulnerables en los territorios de frontera.

Y así lo reconoce la Cancillería, al señalar que “Música en las fronteras genera un impacto positivo, propiciando el arraigo del proceso en las familias y la comunidad, fortaleciendo los escenarios culturales y la consolidación de procesos de socialización transfronteriza” y el señor Canciller, al hacer pública su voz cuando afirmó su firme intención de buscar los fondos financieros para dar continuidad a una iniciativa que lleva la música a los confines de nuestra geografía para dignificar la existencia de los niños y niñas y generar una movilidad social que los cambia, en el mejor sentido, para siempre.   


María Claudia Parias Durán

Presidenta Ejecutiva

Fundación Nacional Batuta 

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